“El talento ni es innato ni es genético: el talento se cultiva”

Noviembre 17, 2009
Dan Coyle, periodista y escritor que ha recorrido el mundo en busca del talento
“El talento ni es innato ni es genético: el talento se cultiva”
Por IMA SANCHÍS  - 17/11/2009 – para La Contra de La Vanguardia.

 

Tengo 44 años. Nací en San Luis (Misuri), pero he crecido y vivo en Alaska. Estoy licenciado en Literatura Inglesa y tengo un máster en Periodismo. Estoy casado y tengo 4 hijos, de 7 a 14 años. Abogo por el humanismo. El talento es muy democrático. Soy católico irlandés

 

¿La excelencia es un hábito?

Eso dijo Aristóteles: “Somos lo que hacemos repetidamente”. La excelencia es un habito que podemos cultivar a través de una serie de mecanismos y circuitos neuronales.

Ha creado usted el club de fans de la mielina.

Esa sustancia que rodea el núcleo de las neuronas es como la banda ancha de nuestro cerebro, pero en este caso no hay ningún técnico que nos la instale; para establecerla y que nuestro cerebro funcione a mayor velocidad, fuerza y precisión, necesitamos práctica y repetición.

¿Más mielina, más excelencia?

Exacto, y todos podemos cultivarla. El neurólogo Bartzokis, investigador de la mielina, dice que todas las habilidades, todo el lenguaje, toda la música, los movimientos, están hechos de circuitos vivos; y todos los circuitos crecen según determinadas reglas.

¿Reglas que aplicaban ya los florentinos del la época de Miguel Ángel?

Pensamos que esa época y ese lugar dieron una gran cantidad de talentos innatos, pero en realidad era fruto de un sistema de formación en el que los niños a partir de los 7 años se convertían en aprendices activos de grandes maestros. No escuchaban ponencias, sino que hacían, preparaban frescos y pinturas durante diez años.

¿Hay que volver a los oficios para superar el fracaso escolar?

La práctica intensa realizada con energía, pasión y compromiso; con motivación, junto con la admiración por los maestros y la integración de los errores como parte del aprendizaje, son las claves que he visto repetirse a lo largo de mi investigación en los variopintos semilleros de talentos.

¿Cómo empezó todo?

Haciendo un reportaje sobre un club de tenis muy pequeño del que había surgido un gran campeón, me di cuenta de que ese club había dado más campeones que todos los clubs de EE. UU. juntos.

¿Qué entiende por práctica intensa?

Al límite de nuestras habilidades, el objetivo debe estar siempre un poco más allá de lo que damos de sí.

¿De dónde procede el combustible de la motivación?

Pensamos que del interior, pero la mayoría de las veces procede del exterior. Nada motiva más que hallar el ejemplo de eso en lo que queremos convertirnos.

¿Qué diferencia a los maestros instructores de los semilleros de talentos?

No dan discursos, son anónimos; por lo general, personas poco valoradas. Nadie conoce a Larisa Preobrazhenskaya, entrenadora de un club de tenis de Moscú que ha generado talentos por valor de millones de dólares. Vi llegar a su clase a una alumna nueva.

¿Y?

Larisa detuvo la clase, la miró y le pasó la pelota, estableciendo con ella una conexión. Para esa niña su entrenadora se convirtió en un referente. Y siempre daba instrucciones breves, cortas y rápidas en el momento, mientras estaba sucediendo.

Entiendo.

Los susurradores de talento suelen ser personas mayores y humildes, atletas emocionales que saben encender la pasión en sus alumnos y la práctica intensa. Y lo hacen con sentido del humor, herramienta básica para que el esfuerzo no resulte frustrante.

Las calles de Brasil producen mejores jugadores que los mejores clubs.

Los semilleros de talentos son lugares pobres que carecen de recursos pero ricos en lo que cuenta. En Brasil juegan al fútbol sala: el juego está comprimido, se toca la pelota un 600% más que en los campos grandes; la pelota es más pequeña, se cometen más errores, por todo ello los circuitos cerebrales se activan con mucha más frecuencia.

¿Hay que felicitarse por los errores?

Sin ellos no avanzamos. Tenemos 100.000 millas de circuitos en el cerebro, podríamos dar cuatro vueltas alrededor de la Tierra, y lo que hacemos con esos circuitos depende de nosotros, nosotros debemos encenderlos para conseguir el talento.

¿Cómo avivar el talento?

Visité una escuela en un barrio pobre de EE. UU. en la que había una maestra que elevó la media de las notas. Todas sus clases empezaban con la frase: “Gracias a lo que vamos a hacer ahora iréis a la universidad”, y les explicaba las excelencias de tener una carrera. Los llevaba a visitar la universidad y a entrevistarse con universitarios de su barrio.

Despertar el entusiasmo por aprender.

La gran mayoría de los atletas con grandes marcas suelen ser los pequeños de la familia: corrían como locos para alcanzar a sus hermanos mayores. Hay otro estudio que demuestra que los mejores pianistas se iniciaron con profesores muy corrientes pero entusiastas y cariñosos.

Un buen maestro es un tesoro, ¿pero qué puedo hacer yo?

Yo pensaba que ser padre equivalía a desvelar el talento oculto de mis hijos. Después de mi investigación me he dado cuenta de que lo que debo hacer es exponer a mis hijos a cuantas más cosas, mejor, y fijarme en su reacción, ver qué les motiva. Y siempre hay que alabarles por el esfuerzo.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido de su investigación?

Darme cuenta de que el talento no tiene tanto que ver como creíamos con los genes. El talento se cultiva, y no es necesario ser rico.

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martes, 17 de noviembre de 2009
“El talento ni es innato ni es genético: el talento se cultiva”
Justicia natural

En su cuarto libro, Las claves del talento (Zenith), Coyle nos explica que el talento no es un don misterioso que responde a las leyes del azar y a la genética, sino a un aislador celular, la mielina, que se desarrolla en respuesta a determinadas señales. Visitó los semilleros de talentos del mundo, que suelen ser lugares destartalados pero donde se dan los tres elementos fundamentales: práctica intensa, motivación y buenos maestros. Una habilidad se desarrolla a través de la observación, hasta el punto en que uno se pueda imaginar a sí mismo poniendo en práctica lo observado; repetir, valorar el error, trabajar más lentamente: conquistar la precisión, y aprender a sentirlo: intentarlo y volver a intentarlo.


“Engordar es como la cuenta del banco: si ingresas demasiado, ahorras”

Octubre 30, 2009

Hola,

Lee bien esta entrevista de Gema Frühbeck: “Engordar es como la cuenta del banco: si ingresas
demasiado, ahorras
“. Me puesto a negrito algunas de las ideas que me parecen  más interesante. Mañana haré mi comentario a esta entrevista.
Gema Frühbeck, una de las endocrinólogas más prestigiosas del planeta, dedicó unos
minutos a LA GACETA DE LOS NEGOCIOS para hablar sobre los problemas de
obesidad, tema sobre el que acaba de presentar un nuevo libro.

Virginia Drake

Acaba de presentar el libro Obesidad: Ciencia para Practicar, de la que es coautora junto al doctor
Gareth Williams, endocrinólogo y experto de reconocido prestigio en obesidad y diabetes de la
Universidad de Bristol (Reino Unido). En él se dice que, en los últimos 15 años, los españoles hemos
subido un 35% en obesidad. Con ella vamos a tratar de perder peso sin grandes esfuerzos.

Doctora, ¿me permite hacerle preguntas muy profanas?
Claro, aunque normalmente las más simples son las más difíciles de contestar (se ríe).

¿Cuál es la principal razón por la que engordamos?
Yo diría que es el sedentarismo. Se engorda siempre que se ingieren más calorías de las que se
queman. Es como la cuenta del banco: si ingresas más de lo que sacas, vas ahorrando; pero si, en
cambio, sacas más de lo que ingresas, vas perdiendo
.

¿Por qué resulta tan difícil adelgazar?
Porque vivimos en un entorno social obesogénico, complicado para mantener el balance energético.
Debemos evitar el uso de los ascensores, hacer deporte, dejar el coche y utilizar más la
bicicleta
…
¿Cuánto años más cree usted que cumpliremos si nos desplazamos en bicicleta en ciudades como
Madrid o Barcelona?
¡O como Pamplona! (sonríe). Yo voy en bicicleta a trabajar y he tenido más de un incidente con los
conductores. Tenemos que exigir entornos urbanísticos adecuados.
Se hartan de decir que no hay “dietas milagro”, pero hay quien no pierde la esperanza de encontrar
una.
Las dietas que prometen pérdidas rápidas de kilos existen, pero incurren en tremendas deficiencias
nutricionales
. El peso perdido siempre es a base de reducir masa muscular y de perder agua, no grasa.

Veo en televisión un anuncio de un mecanismo que se introduce, vía oral, en el estómago, se hincha y
reduce el apetito: el balón intragástrico, parece fácil y atractivo.
Pues no lo es. Requiere una sedación notable porque es un proceso endoscópico. Durante la primera
semana el paciente está vomitando de continuo, sus primeras dietas son blandas y a base de alimentos
triturados. Está contraindicado en personas con reflujo gástrico, úlceras… porque se puede
explotar. Es un tratamiento drástico que se pensó para pacientes con obesidades mórbidas con el
objeto de disminuir su riesgo antes de entrar en quirófano. No es alternativa para la mayoría de la
gente.

¡Vaya! Dígame, ¿es posible dejar de fumar sin engordar?
Es difícil porque la nicotina aumenta el gasto energético y, además, parte de la ansiedad que produce el
dejarla se transfiere a la comida. Hay que moderar la ingesta, aumentar el ejercicio y felicitarse por la
decisión de dejar el tabaco.
Después de todo lo dicho, pongamos que me sobran ocho kilos, que tiro la toalla y que me quedo con
ellos. Tampoco son tantos.
No es la mejor opción, sinceramente. Haga un planteamiento realista y no excesivamente ambicioso, y
trate de bajar un par de kilos al año, que no es pedir grandes esfuerzos. Cambie su mentalidad y lo
logrará.

Como entrenador personal te digo:

¡Pasión en movimiento!


“Las buenas notas por sí solas forman malas personas”

Octubre 23, 2009

Ken Blanchard, pionero del ´management´

por LLUÍS AMIGUET - 21/10/2009, para La Contra de La Vanguardia

Ahora celebro el 40. º aniversario… De mi 30. º cumpleaños (tengo 70). Y la Biblia no dice nada de jubilarse ni habla de ningún patriarca con menos de 80. Nuestra sociedad necesita menos exámenes y más educación. Convertir la política en profesión es pervertir la democracia

Sufrimos a Maddoff, y otros como él, y aun padecemos la avaricia de Wall Street y la banca, donde los poseedores de los mejores expedientes académicos están pagándose sueldos increíbles con nuestros impuestos…

… “Si no nos pagamos estos bonus millonarios – argumentan-,los mejores se van a otros bancos y países…”. Pero, ¡por Dios santo!: ¿cuánto hay que pagarle a un banquero para que se sienta bien retribuido?

¿Cuánto tiene que cobrar un gestor o un político para no tener la tentación de robar?

Robar no es algo nuevo precisamente.

No, pero lo que sí es nuevo y preocupante es que todo nuestro sistema se fundamente en el fomento de la avaricia sin límites.

Tampoco la avaricia es novedad.

Pero antes se acumulaba para invertir y crear empleo – por eso los demás contribuíamos-,pero ahora se acumula sin ninguna relación con la economía productiva.

¿Por qué?

Porque nuestro sistema – desde preescolar hasta la jubilación-nos está educando para que confundamos nuestra autoestima con nuestros resultados. Y forma acumuladores compulsivos obsesionados con lograr resultados cuantificables: sueldo, cargo, méritos, carrera, bienes, coches, pisos… Esos números les dan la medida de su autoestima: creen que sólo son queridos en la medida en que consiguen esas cantidades de poder y dinero.

¿No ha sido siempre así?

Todo el sistema educativo se ha transformado en una máquina de calificar, seleccionar, segregar, categorizar, dar notas… Educar se ha reducido a hacer la selección de personal desde la cuna hasta el despacho de jefe. Y por el camino quedan los perdedores.

Tampoco me parece tan novedoso.

Es una perversión que nos condena a la obsesión de acumular y a la infelicidad. Así siempre necesitamos acumular más porque nos sentimos cada vez menos.

Tendemos a confundir valor y precio.

Se inculca la necedad cuantificadora: ha habido varias generaciones de obsesos por los resultados desde el parvulario.

¿Del parvulario a Wall Street?

¿Hay algo más egoísta que un bebé? ¿Hay alguien más centrado en sí mismo que un preescolar? ¿Y sabe por qué?

¿. ..?

Porque no se nace generoso: la generosidad se aprende, y no la estamos enseñando. Al contrario, enseñamos que sólo te vamos a querer – desde papá hasta el jefe-en la medida de lo que consigas puntuar, obtener, mandar…

Pues dependerá de cada colegio…

Esa obsesión conduce desde el aula con sus notas trimestrales hasta la obsesión empresarial por la presentación en bolsa de las cuentas trimestrales de resultados: un cortoplacismo que desincentiva la inversión a largo plazo, la que crea riqueza duradera y creciente.

No sé si veo la relación…

Todos los niños quieren aprender hasta que les empiezas a poner notas: los que suspenden acaban odiando el cole: ¿por qué clasificar a las personas por sus resultados desde la cuna? Esa es la receta segura para la avaricia y luego la desdicha: de los que suspenden y de los que acaban en Wall Street.

¿Acaso no haría usted exámenes ni presentaría resultados empresariales?

No me obsesionaría con ellos, porque sólo son un medio: no un fin. Los Maddoff del mundo son esclavos de esa mentalidad: vales lo que consigues y todo vale para conseguirlo. Millones de padres niegan el cariño a los hijos que llegan con malas notas…

¿Qué haría usted? ¿Darles una fiesta?

Si amo a mi hijo, separaré claramente mi amor por él de sus resultados escolares. Mi amor es incondicional: amamos a las personas porque son únicas y son ellas y después está lo que tienen, saben o pueden hacer.

Así usted incentiva la mediocridad.

Si sólo amo al hijo en la medida en que trae buenas notas o mete goles, le haré esclavo de los resultados: siempre necesitará más dinero, más poder y más triunfos para estar satisfecho consigo mismo. Cada día saldrá a la calle en busca de su mayor dosis de resultados. Y si no los logra por las buenas, es posible que lo intente por las malas.

¿Qué prefiere: tener un médico educado con exigencia y resultados o con mucho amor y ninguna exigencia?

Un médico obsesionado con los resultados y su carrera tendrá la tentación de utilizar a sus pacientes para acumular dinero o méritos. Será mal médico, porque el paciente debe ser el fin y no el medio de toda medicina. Cualquier profesional cuya autoestima no dependa tan sólo de acumular dinero o medallas acabará haciéndolo mejor.

Vivirá menos estresado seguro.

Tendrá la oportunidad de no depender de la acumulación cuantificable para medir y gozar de su propia autoestima: sólo así podrá ejercer su profesión convirtiendo a sus clientes en fines y no en medios.

Si no hay nota, ¿para qué esforzarse?

Se esforzará si sabe que es un ser humano al que se le ama porque es él y con esa confianza podrá ser generoso y devolver ese amor a los demás sin exprimirlos para obtener más resultados con que conquistar su admiración, que él confunde con ese cariño que se le escapa… Esa es la diferencia entre el líder que sirve y el líder que se sirve de los demás.

“Las buenas notas por sí solas forman malas personas”

Manda la avaricia

Hace 40 años que Ken Blanchard enseña a enseñar y a liderar en másters, miles de conferencias y una treintena de libros. No sé si se ha hecho rico, pero sigue en la carretera, porque anteayer intervino en Barcelona con HSM. Y después me habló con dulzura y generosidad de cómo las buenas notas forman malas personas cuando, desde niños, hacen depender nuestra autoestima de la acumulación de resultados cuantificables en cargos o sueldo. Ken cree que ese error pervierte el sistema financiero – donde acaban algunos de los peores tipos con las mejores calificaciones-y nos pone en manos de peligrosos acumuladores compulsivos, especie que también triunfa en la política y la empresa.


“…no hay alimentos malos”

Octubre 16, 2009

“Mi receta contra la obesidad: no hay alimentos malos”

Gema Fruhbeck para el País, por María R. Sahuquillo 15/10/2009

Gema Frühbeck tiene el apretón de manos fuerte y la mirada clara. Es una mujer activa. Cree que quien se cruza con ella por los pasillos de la Universidad de Navarra, donde da clases, o por los laboratorios de la clínica, donde investiga, debe de pensar que está loca. Va a todos los sitios corriendo. Sube las escaleras de dos en dos. “Es una costumbre desde que era pequeña. Un día me voy a caer y a romperme la cabeza”, dice. Además, va al trabajo en bicicleta. Con tanta actividad es imposible que pase a formar parte de los dos tercios de españoles con sobrepeso. Frühbeck (Madrid, 1965), investigadora clínica en endocrinología y nutrición, es también presidenta electa de la Sociedad Europea para el Estudio de la Obesidad (Easo).

La líder europea contra el sobrepeso lo tiene claro: comer bien no es difícil

Y como buena experta, entiende de las delicias de la buena mesa. Escoge el restaurante a conciencia. “Es un sitio donde hay alimentos frescos y de temporada. Verás, vamos a comer fenomenal”, promete. Allí ya la conocen. Saben, por ejemplo, que prefiere las cosas cocinadas a la sal y con poca o ninguna salsa. Le gustan las cosas sencillas. Pica un poco del aperitivo de salpicón de verduras y explica que muchas veces la clave para no pasarse de kilos no es comer menos, sino qué comer y la forma de preparar los alimentos. “Ésa es una de las cosas más difíciles de hacer comprender a los pacientes”, asegura. Frühbeck habla de su trabajo con pasión, explica que la obesidad es un problema social de una magnitud enorme en el que deberían involucrarse el Gobierno, la industria alimentaria y los medios de comunicación. “Es una verdadera epidemia que hay que atajar“, afirma.

Charla y los berberechos que el camarero ha dejado sobre la mesa aguardan. Los mira y se da cuenta de que hay que comerlos calientes. Coge uno, y luego otro y otro… La culpa de que estemos compartiendo mesa, cuenta, la tiene la leptina. Fue esta hormona descubierta en 1994 -y que tiene un papel fundamental en la regulación del peso- quien la llevó a dedicarse a la investigación de la obesidad. Aunque reconoce que si no hubiera sido ésa, habría surgido “otra leptina”. “Desde que recuerdo he querido ser médico y toda la vida me ha apasionado hacer experimentos”. Todavía le encanta meterse en el laboratorio.

Se nota. El tema y la investigación la tienen atrapada. “Falta conciencia de que la obesidad es una enfermedad. Aún se ve como un problema estético. Los hábitos nutricionales deberían estudiarse en la escuela”, dice mientras saborea el rape. Muchas familias descuidan algo tan importante como el desayuno de los niños. Frühbeck, por mucha prisa que tenga, nunca prescinde de él. Toma lo que ha bautizado como “el desayuno de los campeones”: medio litro de leche con cereales y dos plátanos.

Frühbeck es la primera presidenta electa de la EASO. Pero recalca que no por ser mujer lo ha tenido más difícil en la investigación. En cambio, sí ha percibido cierta discriminación por la edad. Por su juventud. Comenzó un laboratorio a los 33 años.

Frühbeck agita su cabeza rubia y mira fijamente una cereza que, según ha explicado el camarero, viene “directa” del Valle del Jerte. “Están buenísimas”, dice. “En España podemos presumir de que hay muy buenos alimentos. Además, no hay alimentos malos. Sólo hay que restringir un poco. Comer bien no es tan difícil”.

Pacerom de Alaska. Madrid

- Berberechos (invitación).

- Dos de gazpacho: 12 euros.

- Dos pixin a la bilbaína: 30.

- Dos de fruta del tiempo: 7,60.

- Entradas, pan y agua: 7,40.

Total: 60,99 euros (con IVA).


“El bienestar va de dentro afuera, nunca a la inversa”

Octubre 10, 2009

“El bienestar va de dentro afuera, nunca a la inversa”

Aerin Alexander, kinesióloga, enseña a la gente a descansar

por IMA SANCHÍS  para www.lavanguardia.es - 10/10/2009

41 años. Nací en Buenos Aires y vivo en Los Ángelesdesde los 20 años. Estoy casada y tengo un hijo. Licenciada en Fisiología del Ejercicio. Me interesa la idea, no la práctica, del socialismo. Creo que el universo es inteligente y que nosotros somos una pequeña expresión de él

Todo comenzó cuando conocí a Carlos Castaneda.

El famoso antropólogobrujo.

Yo era bailarina, me movía con mucho esfuerzo y, según Castaneda, con poca conciencia, copiaba lo de fuera.

Todos aprendemos por imitación.

Sería interesante que se educara más en la interiorización. Estudié el sistema Feldenkrais de educación somática, que enseña a equilibrar energía y movimiento y a expandir los sentidos. Michael Krugman, que profundizó en la metodología, se especializó en el estudio de calmar la mente y creó el método Sounder Sleep (sueño profundo); me apasionó y me convertí en su alumna.

¿Dormir bien tiene truco?

Sí, para dormir bien debes relajarte durante el día. El sistema nervioso central funciona de manera muy simple, se divide en dos parte: el sistema simpático (excitación) y el parasimpático (inhibición). Hay que encontrar el equilibrio entre estos dos estados.

Explíqueme cómo hacerlo.

Con movimientos muy pequeños que se hacen repetidamente durante el día y que sirven para bajar las tensiones y calmar la mente, porque nuestra mente va a una velocidad y nuestro cuerpo físico va a otra.

La mente suele tener prisa…

Debemos entrenarla para que siga el ritmo de la respiración y que se aquiete y se calme cuando queremos dormir. La gente con insomnio presenta síntomas de excitación excesiva, una sobreactivación de los mecanismos innatos del cuerpo en respuesta al estrés, como si la respuesta innata de pelear o huir estuviera siempre activada.

Una tortura.

Ponga las manos en su regazo enlazando los dedos. Ahora estire hacia arriba los índices de modo que las yemas descansen una contra la otra. Quédese así cinco minutos.

Me pondré histérica.

No, si sabe lo bien que le está sentando: una gran parte de su cerebro motriz está dedicada a las manos. Cuando estabilizamos las manos, tal como está haciendo, su cerebro disminuye su actividad y nos calmamos. Fíjese en que los cristianos entrelazan las manos para orar y los budistas realizan los mudras, que son posturas estáticas de las manos, y eso les ayuda en sus mediaciones.

¿Y ya está?

Si añadimos movimientos muy sutiles, lentos, suaves e infrecuentes, casi imperceptibles, nos tranquilizamos todavía más. Por ejemplo, tal como está, presione con los pulgares hacia abajo cuando exhale el aire y relájelos en la inhalación.

¿Cuestión de atención?

Hay que involucrar cuerpo y mente. Unos científicos de Harvard descubrieron que, en un buen dormir, al inhalar, el corazón se acelera, y al exhalar, se desacelera. Hay un acoplamiento cardiopulmonar.

Respiramos con todo el cuerpo.

Por eso es tan importante atender a nuestra respiración varias veces al día. Ponerse la mano derecha en el corazón y conectar con la respiración natural del cuerpo unos cuatro minutos sin tratar de controlarla.

Un buen hábito, sin duda.

Al córtex cerebral llegan las señales de todas las terminaciones nerviosas. Nuestras manos y cara representan un 70% de esas terminaciones, por eso a través de ellas podemos calmar el cerebro.

¿Qué puedo hacer con mi cara para relajarme?

La tensión se acumula en las mandíbulas, mucha gente mientras duerme aprieta los dientes. Si llena sus carrillos, primero el de la derecha, luego el de la izquierda, la parte inferior del labio y la superior varias veces se relajará. Del mismo modo que si bosteza unas cuantas veces seguidas, porque se distiende la cara y el diafragma.

¿Cuántos ejercicios enseña?

Más de sesenta, pero uno debe practicar los que le vayan mejor según donde acumule la tensión; pero lo importante es que sepamos que hay maneras de provocar un cambio en el sistema nervioso. No somos víctimas del estrés: igual que lo hemos creado, podemos hacerlo desaparecer.

Entiendo.

Por lo general, nuestro cuerpo sigue a la mente, y se trata de aprender lo contrario. Cuando piensa “no voy a llegar”, su cuerpo se transforma: se acelera el ritmo cardiaco, la respiración, la presión arterial…

¿Cómo estar atento sin estar tenso?

Sabiendo que no debo llevar los hombros a las orejas para estar atento; todo eso lo hemos copiado de nuestros mayores. El cuerpo de todos los animales se contrae como mecanismo de defensa, pero nosotros que tenemos este córtex cerebral tan maravilloso podemos elegir, decirnos “no es para tanto”, bajar los hombros y respirar de nuevo.

¿Conciencia?

Conciencia a través del movimiento. La tranquilidad, el bienestar, va de dentro afuera y debemos cuestionarnos lo que va en dirección contraria. ¿Quién inventó que son necesarias ocho horas para dormir, ocho para trabajar y ocho de ocio?

La industrialización.

Hay que seguir el propio ritmo natural. Hay quien duerme seis horas con intensidad y funciona mucho mejor que el que duerme ocho con hipnóticos. A menudo, menos es más. Hacemos mucho y consumimos mucho, pero estamos carentes de ser. Para recuperarlo, debemos conectarnos con él.

sábado, 10 de octubre de 2009

Null

“El bienestar va de dentro afuera, nunca a la inversa”

Jefes de la mente

Los estudios demuestran que cuanto más se exceden las 40 horas de trabajo a la semana, más nos estresamos y menos dormimos. Alexander se ha especializado en el método Sounder Sleep y da cursos por todo el mundo. El 7 y el 8 de noviembre estará en Barcelona (www. cosmobiotical. com) para enseñarnos a desconectar de las preocupaciones y dormir como angelitos. “Cuando somos niños tenemos a nuestras madres que nos acunan, pero de adultos debemos provocar ese estado de bienestar interno que pasa por lo psíquico y por lo físico; debemos provocar un cambio en nuestro sistema nervioso, aprender a inhibir la excitación causada por el estrés de la vida diaria a voluntad”.